En la fabricación de helados, los aditivos cumplen un papel fundamental, siendo los estabilizantes y emulsionantes los más importantes.
Estos insumos trabajan en conjunto para mantener el equilibrio entre los ingredientes, asegurando la textura, la consistencia y la estabilidad del producto final.
En este artículo, exploramos sus funciones y respondemos a una pregunta clave: ¿cuál es la función de estos elementos, y qué productos de Laboratorios Basso contienen el versátil aditivo Carboximetilcelulosa (CMC)?
Los estabilizantes tienen la crucial tarea de evitar la formación de grandes cristales de hielo durante el proceso de congelación y almacenamiento.
Gracias a su afinidad por el agua, se unen a sus moléculas, reduciendo su movimiento y espesando la consistencia de la mezcla.
Sus ventajas clave incluyen aumentar la estabilidad de almacenamiento, reducir el riesgo de contracción, mejorar la capacidad de mantener la forma y optimizar la resistencia a la fusión. En esencia, garantizan una textura suave, cremosa y agradable al consumidor.
Por su parte, los emulsionantes permiten que líquidos que normalmente se repelen, como el agua y la grasa, se mezclen de forma homogénea, creando una emulsión estable.
En los helados y las cremas heladas, mantienen el equilibrio entre las grasas, las proteínas y la parte acuosa.
Sus beneficios incluyen mejorar la textura, aportar estabilidad frente a los choques térmicos, favorecer el mantenimiento de la forma y aumentar el cuerpo y el volumen del helado.
La elección de usar estabilizantes con o sin emulsionantes depende del perfil del helado que se quiera elaborar y del equipo utilizado. En líneas generales, se recomienda usar estabilizantes con emulsionantes para helados con alto contenido de grasa, aquellos que requieran texturas muy suaves, mayor volumen y estabilidad.
Por otro lado, el uso de estabilizantes sin emulsionantes es aconsejable cuando se busca fabricar helados bajos en grasas o aquellos con texturas menos uniformes.
Dentro de los estabilizantes disponibles, la carboximetilcelulosa (CMC), o goma de celulosa, destaca por su eficacia. Es un aditivo alimentario soluble en agua, derivado de fibras vegetales, y es altamente valorado en la industria (utilizado por un estimado 70% del mercado global).
Se trata de un polvo fino que actúa como un agente espesante, estabilizante, emulsionante y formador de película. Sus propiedades versátiles le dan una resistencia, viscosidad y cremosidad superiores a las preparaciones.
La presencia de CMC en los estabilizantes de Basso reporta numerosos beneficios:
En Laboratorios Basso, contamos con fórmulas que incluyen CMC para garantizar la calidad y estabilidad de tus productos. Tres de nuestros principales productos contienen este poderoso aditivo:
Al elegir las soluciones de Laboratorios Basso, estás optando por la tecnología del CMC, que te garantiza la calidad y la vida útil que el consumidor de helados premium espera. ¿Querés más información sobre nuestros desarrollos? Contactanos por email a info@basso-sa.com.ar, envianos un WhatsApp, o bien mandanos un mensaje.